lunes, 13 de enero de 2014

Nefilim


En el oscuro salón de los cielos extraviados, se deslizan lazos de tactos ingenuos a voluntad de terciopelo y coral.

El tiempo paralelo se ha detenido en un transcurrir homogéneo, para ser cómplice de una acción consumada en el pasado perpetuo, lejos de los sarcasmos de rituales memorizados.

Las voces apenas audibles se susurran a los oídos y se estremecen las dermis con sus aromas y las formas se hacen espectrales en un delineo de luz ámbar y carmesí.

Los nombres se hacen plurales en el oscuro de la luz, entre cenizas de barro incandescente y diminutas florecillas negras que adornan los secretos de hembras mortales y el nefilim antiguo.

La luz se ha engendrado en los círculos momentáneos, tal como mencionan los cantos de los clérigos y los símbolos de sus desarticulados templos.

El tiempo viene, acompañado del viento y de los eternos.

Autor: Raúl Silverio Carbajal
© Derechos Reservados 
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Dama


Dama de mis ojos ciegos, yo te observo desde la conciencia desvalida de los credos.

Dama de mis ojos ciegos, contemplo tu desvarió lúcido en cada espacio de tus ideas, en las danzas sobre la niebla de los corazones de un cielo hermoso que ya no existe.

Autor: Raúl Silverio Carbajal
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Estíos


 Los días cálidos me recuerdan a ti.

Los estíos a destiempo me envuelven en esa pasión por tus sentidos de dama y el sortilegio de tus dulces felonías sobre la arena pálida y el viento en nuestros rostros.

Las vías de las mañanas tempranas, me llevan hacia las líneas de tus formas, hacia tus frases que me hacen musitar tu nombre entre colores y tiempos estáticos compartidos en los ojos y en los labios cuando se convierten en besos de antaño que me invitan a seguir en tu hermosa existencia.

Lo onírico ya ha hecho su labor, el cosmos y las profecías de oro alcanzan tu destino junto al mío y ello es inevitable.

Los mundos se juntarán pronto en el contrito, caerán las estrellas sobre la faz y los días postrimeros al cielo que renacerá con la voluntad de un romance de dioses; entonces, todo se habrá consumado.

Autor: Raúl Silverio Carbajal
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2014


 
 Recibiendo señales desde la luna oculta.

El cielo oscuro de inicios del año 2,014 de la era cristiana, año 15,425 de la era de los Zinc; se dibujan de presagios sin destinos, como siempre, amparados en los elementos del cosmos y en los terciopelos de las auras que amanecen eternos y bienaventurados en sus sonrisas de júbilos y tristezas.

Mi saludo a vosotros hermanos y hermanas del infinito.

Atentamente: El Cielo de Fobos - Mis Escritos, Narrativas, Amoríos y Nocturnos

Tus Ojos


Un nuevo cielo expira en el tumulto de las distancias de terciopelos, y en el aire, vuelan perfumes y romances que se quedaron en los horizontes de cuando se cae el sol.

El viandante oscuro busca tus ojos en donde se pueda reflejar su destino compartido de ángeles y demonios y el eterno amorío en el cálido de las sonrisas de luz.

Dama de mi cielo, ocultas tus ojos en el ciego de lo fortuito que embalsama cada acción hermosa que ahora aprecias en el intento de arrojarlo al olvido, en calles ajenas de tumulto y ruidos extravagantes e impuestas y cercanas al odio de tu corazón de luna.

El sortilegio del imposible olvido de hace siglos, se hace inevitable en la ironía de tu autoría en tal acción de amor.

Autor: Raúl Silverio Carbajal
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